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miércoles, 8 de septiembre de 2010

Asco de vida

Hoy, un amigo me ha explicado por qué un tío que se lía con muchas es un crack mientras una tía que hace lo mismo es una guarra. Literalmente, me ha dicho "está claro: una llave que abre un montón de cerraduras es una llave maestra, pero una cerradura que se abre con cualquier llave es una mierda".

Visto en: www.ascodevida.com

martes, 29 de junio de 2010

Los grupos de Facebook

Todavía recuerdo cuando hace unos meses estaba tremendamente aburrida en casa de mimujer, en uno de esos ratos muertos en los que no sabes qué hacer. Ella dijo: estoy tan aburrida que empezaría una partida de Jumanji.

Obviamente la frase provoco que me descojonase viva y le pregunté de dónde había sacado semejante ocurrencia. Mimujer me explicó que hay una serie de grupos Facebook a los que la gente se une por afinidad política, de ocio o simplemente porque muchos de ellos son graciosos. La mayoría han sido creados en noches con alto contenido etílico, pero bueno eso es arena de otro costal.

Por aquél entonces lo único que yo conocía del Facebook era que mi madre estaba tremendamente enganchada al famoso Farmville (y lo sigue estando). A mí se me movió el cuerpo y creé una cuenta para cotillear las ocurrencias ajenas, consuela bastante saber que no soy la única que padece de pedos mentales. El resultado fue que en menos de una semana ya me había unido a más de 400 grupos de lo más variopintos.

Algunos, por su extremada iluminación, merecen una entrada completa en el blog y seguro que la tendrán más adelante.

Los grupos de Facebook son los refranes del siglo XXI: una pequeña mina de sabiduría popular.

sábado, 26 de junio de 2010

Culpo a Disney de mis altas expectativas en cuanto a hombres

Encontré ese grupo en Facebook y me dio que pensar.

Yo, como otros tantos niños crecidos en los 90, pasé media infancia viendo películas de Disney.

En ellas, la protagonista se siente desgraciada de sus circunstancias y espera abnegada a la llegada del príncipe salvador.

Da igual si la ha de despertar con un beso, probarle un zapato de cristal o rescatarla de entre los muertos. El príncipe llega, la salva y todo es maravilloso por los siglos de los siglos. Y encima, cantando.

Tú eres una niña y como nadie se ha molestado en decirte que la vida real no es así, te lo tragas todo y pasa a formar parte de tu subconsciente.

Llegas a la edad del pavo y empiezas a interesarte en esos compañeros patilargos, barbilampiños y llenos de acné que te rodean. Te llevas una ligera decepción (¿dónde están esos príncipes buenorros?) pero como también te han enseñado que la belleza está en el interior no te preocupas. Todos somos especiales, qué bonito.

Tú no te das cuenta, pero tu cerebro está salpicado de princesas Disney y sin saberlo, tienes la sólida convicción de que algún lugar del reino hay un caballero de sangre azul matando dragones para llegar hasta ti.

De repente conoces a pseudopríncipe: es guapísimo, buena persona, te adora y sabe dar unos besos que son infinitamente mejores que todos los que habías ensayado con tu brazo. Ya estás haciendo planes de boda porque sin duda es tu amor verdadero. Pero tiene un sólo defecto y es que cada vez que te mira se te derrite el cerebro y eres la única que no se da cuenta.

Un día sales de tu cuento medio milisegundo, te miras al espejo y descubres que llevas una cornamenta que ni el padre de Bambi. Se destapa la cruda realidad: tu príncipe es más bien verde y en lugar de matar dragones va montando lagartas.

Y la que se pone azul eres tú.

viernes, 25 de junio de 2010

Muerte por kiki

Alargo la mano desde la cama y enciendo el ordenador, ya es algo automático: mi portátil pasa las mismas horas encendido que yo despierta. No estás en Messenger. Lo dejo abierto y cierro los ojos. Me duermo viendo aparecer varias veces las ventanas que anuncian cuando alguien se conecta. Ninguna eres tú.
Son las tres de la tarde. Me siento en la cama, miro el portátil y está conectada "mimujer". Hablamos un buen rato, me escucha y me aconseja, durante horas. Hablo con ella de nosotros. Hay veces que no sé qué haría con mi vida si no hubiera otras personas que me ayuden a encauzarla.
Aparece la ventanita: “Elcura se ha conectado”. Sonrío.
Estás trabajando, así que espero a que saludes. Tienes una entrevista de trabajo esta tarde, te desearé suerte aunque sé que no la necesitas. Me llamarás para vernos esta noche.
17:45 h Tic tac. Espero tu llamada. Tic tac. Me pongo una película para matar el tiempo.
Se hace tarde y sigues sin conectarte, qué entrevista más larga. Quiero verte hoy, pero no me da la gana buscarte. No voy a llamar. No pienso llamar. No, tampoco quiero mandarte un mensaje. Pongo la alarma a las 18:30, es mi hora tope. Si no contactas conmigo a esa hora, haré mis planes sin ti.
Suena la alarma. Vale, te mandaré un sms… menuda fuerza de voluntad.
18:33 h Sms enviado.
18:42 h …
18:49 h …
18:50 h …Ring, ring! Tus amigos no salen. Sonrío.
Te desconectas del msn. Calculo que a las 20:00 h llegarás a casa. ¿Me arreglo? Venga, voy a ponerme mona. Enciendo la música, ordeno mi habitación, hago la cama. ¿Hacer la cama? No recuerdo cuándo fue la última vez que hice esta cama… si me paso el día dentro.
Me veo bailando reggaetón en el espejo y me descojono sola. Qué poquito cuesta. Con mis contoneos latinos, decido que estoy suficientemente sexy en pijama, así que me limito a peinarme y asearme. Me sobra tiempo.
Subo y bajo por el pasillo de casa pensando qué pasará hoy. Me quito la camiseta, recoloco el sujetador para ver cómo quedan las gemelas… suena el timbre, qué oportuno. Mientras subes la escalera vuelvo a vestirme. “Ya abro…”
¿Con chaqueta y camisa? Joder, sabía que lo del pijama no era buena idea. Qué guapo. Me pongo tontita de los nervios y no sé si llevarte a mi habitación o al comedor. El reggaetón sonando por el pasillo me recomienda huir hacia el comedor. Dejas los trastos en el sofá. Me siento, hablas. Tienes unos ojos… céntrate Paranoicaempedernida, todavía no.
Tienes hambre y salimos a cenar. Me pongo la camiseta más escotada que tengo sin llegar a la indecencia, sólo falta ponerme un luminoso. “Abierto 24h”. Miras y me acuerdo del anuncio de la tele. Menos mal que estamos en público, si hubiera sido en casa te las daba de postre. Pido la cuenta tras ser ignorada varias veces por el chino. Pagamos. ¿Piensas levantarte de esa silla algún día?
Llegamos a casa de nuevo. ¿Lo violo ya?
Sonrío porque tú también estás nervioso, va a ser diver. Hacemos el tonto con el ordenador.
Comentas el tema preservativo. ¡Aleluya! pensaba que ya te olvidabas del tema. Bajamos al coche a por lo necesario. Nota mental: ten unos cuantos en casa siempre. Otra vez estamos en mi habitación. ¿Y ahora?
Pues ahora nada, vuelves con el ordenador. No sé si tengo que dejar de ser “tan” sutil.
La habitación es pequeña. La cama ocupa cerca del 45% del espacio. Es de lógica, tarde o temprano coincidiremos sobre ella. Llegado el momento, te abrazo y te beso. Un poco más y me haces rellenar una instancia solicitando permiso de acercamiento. Qué difícil es invadir tu espacio personal. ¿Será cosa del aura informática?
Recuerdo mi manzanita Apple. Me acude una imagen mental de Eva devolviéndole la manzana mordida a la serpiente. Adivina qué especie de serpiente.
El resto… ya lo sabes. Ha estado bien. Ha sido gracioso, pero tengo que controlar mis fugas mentales. Una muerte por kiki no puede tener lugar si el susodicho muere antes de risa.

"- Hombres extraños ¿Tenerlos en vuestro planeta?
- Me temo que sí…
- ¿Para qué servir?
- Bsbsbsbsbsbs….
- ¿Referirte a echar kiki? Nosotras oír que hombres usarse para echar kiki, pero sólo poder basarnos en antiguas leyendas y suscripción a Cosmopolitan
- Para vuestra información, yo puedo ser usado para echar kiki…
- ¡Silencio! ¿Querer morir como antiguos hombres que visitar Amazonia?
- ¿De qué murieron?
- Destrozar pelvis
- ¡Sí! Gracias Señor todopoderoso…
- Tras muchos mujer-cálculos, yo Mujerador decidir el destino de los hombres. ¡Mujerador condenar a muerte por kiki! Muerte a los hombres, muerte por kiki.
- Adiós amigos, nunca pensé que moriría así… ¡pero no había perdido la esperanza!"